LA INTERIORIDAD
DEFINICIÓN
La interioridad es ese ámbito íntimo, delicado y esencial de la persona donde nos encontramos con lo que somos. Hablar de interioridad es hablar de profundidad, del espacio donde acogemos las resonancias que nos llegan del mundo exterior, es donde reflexionamos, sentimos, imaginamos, queremos, asumimos, recordamos, trascendemos, saboreamos.
La interioridad no se opone a la exterioridad, sino a la superficialidad. Aquello que vivimos y sentimos está estrechamente ligado a aquello que mostramos exteriormente. o Es ese lugar íntimo de la persona en el que sabemos que estamos con nosotros mismos, con lo que sentimos, con lo que de verdad somos y queremos. De las vivencias interiores y de los diálogos con nosotros mismos nacen muchas de las decisiones que tomamos en la vida.
¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA EDUCACIÓN EN LA INTERIORIDAD?
Ayudar a conectar consigo mismo, a crecer en el conocimiento y profundidad personal para descubrir los recursos interiores y la potencialidad de cada persona. Desde esa profundidad personal, detectar las claves que permiten conectar con lo que los otros son, y con lo que la realidad es, generando una renovada consciencia relacional, que consiste en sentirse parte de una unidad con los demás, con todos los seres y formas de vida. De esta consciencia relacional, de sentirse parte de un Todo, orgánico, brota un renovado compromiso social y ecológico que hace posible el desarrollo integral humano.
¿QUÉ ES EDUCAR LA INTERIORIDAD?
Es el proceso de toma de conciencia, para su posterior reflexión e interiorización, de aspectos relativos a las diferentes dimensiones: social, corporal, psíquica y espiritual, para facilitar su integración y unificación de forma armónica y para que, simultáneamente podamos caminar con pasos sencillos hacia:
- La plenitud de lo humano, la propia y la de los demás
- La apertura a lo sagrado (misterio, espiritualidad, dimensión profunda)
- Sentir el lazo con la Trascendencia.
LOS ELEMENTOS DE LA INTERIORIDAD
¿Qué encontramos en ese mundo interior?
- El mundo de los sentimientos y afectos: En primer lugar, nuestros deseos, lo que nos gustaría, las emociones, cuando nos sentimos impactados afectivamente por algo; y, por último, los sentimientos, que producen un estado de satisfacción o malestar en la persona.
- El mundo de nuestros valores e ideales: Todo aquello en lo que creemos y consideramos bueno para nosotros y para los demás.
- Llamadas interiores: Nuestros deseos profundos. La interioridad es el lugar donde escuchamos nuestra vocación, aquello a lo que nos sentimos llamados en la vida.
- Diálogo interior con nosotros: En la interioridad establecemos ese diálogo íntimo en el que contrastamos lo que nos ocurre.


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